Historia del nuevo D. Quijote: 59. -- Barcelona: A. Bosch,
[187-?]. -- 1 h.; 43 cm.

Juan Givanel Mas y Gaziel en su libro Historia gráfica de Cervantes y del Quijote. (Madrid: Plus-Ultra, 1946), describe la presente aleluya en un epígrafe titulado LA ALELUYA QUIJOTESCA DE SÁTIRA POLÍTICA OCHOCENTISTA de la siguiente forma:
"Durante el último cuarto del siglo XIX, el editor barcelonés Antonio Bosch - uno de los más importantes de España, si no el primero, en el ramo de la imaginería popular - publicó una hoja titulada Historia del nuevo Don Quijote, que nada tiene que ver con el héroe cervantino. Entramos aquí en una curiosa ramificación de la aleluya, característica de aquel tiempo. Se trata de un sátira política contra un determinado personaje público, nada escrupuloso al parecer, al cual se quiere comparar caprichosamente con el Caballero de la Mancha, sin duda con el propósito de ridiculizarle. Es un ejemplar de aleluya muy notable en el género.
Al pie del primer cuadro se lee, en efecto:
Si un Quijote hubo antaño,
este es el Quijote de hogaño.
Debió de tener esta aleluya origen periodístico, y probablemente se publicó antes en algún semanario satírico o de lucha partidista. En todo el ochocientos es un caso frecuente el de las aleluyas aparecidas primero en la prensa e incorporadas después a la literatura callejera, lindante con aquélla.
En cuanto al personaje a quién pretende zaherir la aleluya, se ha dicho si fue el jefe del partido liberal durante la Restauración, don Práxedes Mateo Sagasta, cuya caricatura parece identificarse en la viñeta 15. Se ha creído asimismo que la aleluya se refiere más bien al emperador Napoleón III, de Francia, al cual se comparó con el héroe de la Mancha, por considerarse una quijotada la guerra que aquél sostuvo contra Alemania el año 1870. En la viñeta 44 aparece, efectivamente, una caricatura que muy bien podría ser del dictador francés; pero el contenido del pareado correspondiente no casa con tal supuesto."
En nuestra opinión no se trata solamente de una sátira dirigida a Sagasta o Napoleón III, sino que la aleluya trata de criticar a la clase política en general ya que es fácilmente reconocible en la viñeta 47 el rostro del canciller alemán Otto von Bismarck en su lecho de muerte.